Colorín colorado, el verano se ha acabado…

Para casi el 100% de la gente las vacaciones llegaron a su fin, ahora toca “adaptarnos” a que estamos ya a mediados de septiembre.  Los peques están empezando el cole, volviendo a la rutina después de semanas “asilvestrados” por la falta de horarios o normas del día a día y nosotros los papás… llevando como podemos eso volver a la jornada completa, a que los días se nos queden cortos porque el sol nos deja antes, volver a poner el despertado cada noche, recuperar nuestra relación con el reloj de muñeca, a poner al día nuestra agenda, a la hora punta… buff prefiero no seguir. 🙂

Cada vuelta de vacaciones hablaba con mis amigas, mamás del cole o compis de trabajo que esto de la crisis postvacacional me traía por la calle de la amargura. Cada vez me costaba más volver y cuál fue mi sorpresa cuando muchos de ellos me decían que la evitaban con técnicas muy sencillas. Entusiasmada al saber que estos primeros días de la vuelta a la realidad se podían llevar con plena normalidad empecé a bucear por internet y poco me duró el positivismo…. 😦

Aquí algunos ejemplos, a ver qué os parecen….

Programar con tiempo la vuelta y no hacerlo el día anterior. ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien que es bueno perder un solo día vacaciones para adelantar la vuelta? Jajaja.

Hacer deporte: Lo hago, día sí, día no… y me gusta mucho, pero no me quita la “depresión”.

Respetar las horas de sueño: Seguro que el que ideó esto no tenía hijos… ¡Ojalá fuera posible! ¿Quién puede conseguir esto con dos niños que llevan casi tres meses levantándose tarde?

Retomar las actividades profesionales progresivamente: Con esta opción no puedo… ¿Quién va a ser el gracioso que le diga a su jefe que tiene que retomar la rutina poco a poco para no deprimirse? Jajajaja.

Moderar el consumo de cafeína: ¿En serio?, entonces… ¿Cómo sobrellevo la falta del sueño?

Ser positivo: Evidentemente, si fuera al contrario me hubiera cortado las venas en alguna ocasión jajajaja.

Pero vale, no voy a ser una cafre y pensar que todas estas técnicas son inútiles, en una estoy totalmente de acuerdo y que es Pensar que no son los únicos días libres que tienes, siempre quedan los fines de semana o los festivos….  Es verdad, aunque tengamos que volver al trabajo o los peques al colegio siempre tenemos unos días para poder pasar en familia y aquí es donde entramos Maria y yo. Este año también hemos venido con las pilas recargadas, con muchas ganas de descubriros opciones y planes para disfrutar todos juntos en cualquiera de estos momentos libres que los expertos nos recomiendan que tengamos. 😉

En fin, de 7 consejos que todo experto da, solo estoy de acuerdo en uno, así que voy a cambiar de tema y preguntaros… ¿Cómo han sido vuestras vacaciones?

Si… sé que lo sabéis jajaja pero para los que sean nuevos en esta gran familia tengo que decir que soy de esas personas que al final de cada verano me gusta mucho echar la mirada hacia atrás y repasar una a una nuestras andanzas. No me gusta olvidar un solo detalle de ellas y por eso llevo siempre mi cámara encima, voy con ella a todas partes y si no siempre está el móvil en el bolso…  Con ellos saco miles de fotos de nuestro día a día.

Confesión de mamá: Ahora que nadie de la familia anda por aquí tengo que reconocer que puedo llegar a ser muy pesada con este tema. 🙂

Siempre, la misma noche de la vuelta de vacaciones (bueno, después de maletas, niños, cenas etc…) y cuando tengo a todos en la cama agotados por las horas en el coche, me pongo a recopilarlas en un pendrive y empiezo a hacer el álbum de fotos del verano.  Es una manía un poco rara, lo sé, pero  así estoy segura que no se me va a olvidar nada de nada.

Inciso de mamá: Ya os he dicho más de una vez que soy rarita… jajajaja

Gracias a esto y junto a mi “diario de vacaciones”, del que ya os he hablado alguna vez, …. os puedo contar ahora un poquito como han sido nuestras vacaciones 2016. 😉

Como en años anteriores y desde que el ministro Montoro, buscando una manera de ingresar antes, decidiera que las declaraciones mensuales se hicieran también en Agosto, hemos repartido nuestros días libres entre la parte de la familia italiana y la gallega.

La primera parte de Agosto (parte italiana) ha sido en la “Costa azul”, un destino que me apetecía mucho desde hace tiempo porque es de las pocas partes de Europa que no conocía. Pero este destino que se tornó un poco agridulce tras los acontecimientos ocurridos a escasas semanas de nuestra visita.

Nuestra base estaba en Biot, n una casa maravillosa de campo que nos prestó un familiar y a escasos 25 kilómetros de Niza, esto me hizo dudar mucho en seguir con el viaje por miedo.

Desde el terrible atentado cambiaba de canal cuando se hacia alguna mención sobre el tema y los niños estaban con nosotros. Manu y yo pasamos horas y horas analizando las opciones de ir o no ir porque en estos casos siempre tienes gente que te dice que no vayas sugerencias que te hacen dudar. 😦 pero al final decidimos ir, supusimos que la zona iba a estar protegida y segura después de esa atrocidad, que nosotros no somos de ir a sitios muy concurridos y menos en horas que pudiera haber mucha gente, no somos amigos de acudir a celebraciones multitudinarias, que estábamos en una zona relativamente alejada de cualquier núcleo urbano y, sobre todo, que no podemos vivir con miedo.

Fueron unos días fantásticos, con un sol radiante que nos permitió  disfrutar de la piscina por la mañana.

 Y conocer los alrededores por la tarde…

Ciudades que todos conocemos por su lujo y excentricismo pero que si sabes buscar tienen sus secretos….

Mónaco.

Cannes.

Niza.

Pueblitos de aspecto medieval como   Antibes.

O Saint Paul de Vence.

Con una madre como yo no podíamos perder la oportunidad de aprovechar las vacaciones y conocer cosas curiosas cómo la fabricación de perfumes, aprendimos el paso a paso de una de las fabricas más famosas de Francia, “Fragonard”.

O incluso de conocer el mundo marino dentro del parque acuático de Marineland”.

Hicimos barbacoas caseras, vimos volar al dron de Laura, buscamos estrellas por la noche e incluso jugamos al parchís…

Pero una visita no es completa si no conoces las urgencias del sitio al que vas. Al igual que el año pasado el mosquito tigre se “enamoró “de mí y sus visitas me provocaron una reacción alérgica alucinante. En menos de 24 horas mi cuerpo apareció lleno de ronchones enrojecidos e hinchados que asustaron a los oriundos de la zona y me obligaron conocer de primera mano el sistema sanitario de un pueblito francés de menos de 5000 habitantes.

Como eche de menos nuestras urgencias…. tardé exactamente 3 horas y media en que me vieran con tan solo 8 personas delante de mí. 😦

Inciso de mamá: al menos la doctora sabia ingles….

Volvimos a Madrid el día 11 de agosto, pero solo por menos de 24 horas, lo justo para deshacer maletas, hacer maletas e irnos a Galicia… no es que huyéramos del calor, es que ¡teníamos una boda!

A diferencia de otros años el inicio de la segunda parte de las vacaciones ha sido un poco diferente… Por motivos laborales dejé a Manu y a los peques solos un par de días, ha sido la primera vez que lo hacía y nunca me pude llegar a imaginar los lloros de mis peques cuando me iba. Siempre había tenido claro que si algún día me tocaba separar de ellos estarían encantados, yo soy el sargento en casa y su padre la fiesta…  pero no, parece ser que una madre es una madre, aunque sea mandona y gruñona jejejeje.

Para alegría de Manu volví rápido, pero creo que se arrepintió pronto ;), el tiempo ha sido fantástico y junto a mi cuñada aprovechamos este regalo del cielo para mover un poco a la familia y conocer más la tierriña de las Rías Altas.

Conseguimos tras algún intento fallido anterior, cruzar en lancha hasta Mugardos y repetir la foto que nos hicimos hace ya cinco años.

Nos fuimos hasta O Barqueiro a hacer una ruta en canoa por la ría. Fue una experiencia súper divertida y bonita.

Conocimos Bares donde vimos paisajes alucinantes desde el faro y nos bañamos en una playa fantástica e ideal para niños…

Fuimos a Ares, para mí la pequeña Venecia de las Rías Altas… un pueblito marinero con sus casitas a pie de playa, en las que cada casita cuenta con su embarcadero privadas con la lanchita atracada.

Fuimos a Coruña a descubrir cómo había quedado tras las obras de soterramiento de la carretera que pasaba al lado del puerto.

Nos hicimos una foto con Asterix y Obelix que estaban de visita en las fiestas de María Pita.

Incluso nos acercamos al Aquarium Finisterrae donde los peques alucinaron con las morenas, los pulpos y el pez martillo.

Pero no todo fue turismo…. también exprimimos el tiempo para disfrutar de nosotros, de estar con la familia, de ir a la playa, de dar de comer a las gallinas de Maruja, de largas tardes de verano en el campo con el sonido de olas como telón de fondo, de celebrar mi 39 cumpleaños, de pasear por las rocas, de saltar las olas, de las meriendas cenas improvisadas, de conocer lo que es una romería castreixa, de montar en bici, de pasear todos juntos…

Un año más, agosto ha sido maravilloso…. hemos estado juntos, hemos desconectado, hemos aprovechado cada minuto al máximo… HEMOS SIDO FELICES y hemos cogido fuerzas para este nuevo curso en el que esperamos que todos vosotros nos acompañéis y leáis semana a semana.

¿Nos acompañáis?

Solo me falta una cosa por decir…… “BIENVENIDOS”

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Bs

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