Querido papá

By Marta

Como empezar este post sin emocionarnos ya en las primeras líneas…….

Nuestra relación ya es larga, nos conocemos desde hace 36 años y durante este tiempo hemos pasado de todo juntos, desde un par de años en paro hasta un trabajo que te ha llevado a lo más alto del éxito, desde un divorcio a una nueva pareja y  una nueva familia,  desde  un accidente que nos marcó la vida hasta  mi aventura de ser madre y a ti de ser  abuelo.

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Ya sabemos que la sociedad, cuando nace  un bebe impone roles a los padres, la madre  suele ser  la cariñosa, la comprensiva,  la que morirá por sus hijos sin pensarlo, el padre, en cambio, suele ser el que representa la autoridad, el estricto, el que no puede mostrarse sensible porque si no, no se le respeta.

Desde pequeñita te recuerdo trabajando toda la semana con cenas o viajes pero siempre has  buscado un rato, por muy pequeño que este pudiera ser,  para pasarlo conmigo, para enseñarme, escucharme, opinar sobre mis aventuras, apoyándome aunque no estuvieras de acuerdo, dejándome tropezar sola aunque supieras que me iba a doler ya que era la única forma de que yo me percatara de que estaba equivocada.

Tengo muchos recuerdos de estos años de vida en común ya sean por míos propios  o por fotos…..  como esas mañanas en la cama totalmente relajados;  o sentado en el sillón de casa  fumando pipa mientras leías un buen libro y comías onzas y onzas de chocolate;  o cuando te fuiste ya pasados los 40 una semana solo a Sierra nevada a aprender a esquiar porque nosotras lo hacíamos en el cole; o saltando las olas en comillas,  o incluso  cuando decidí casarme y  en la misma puerta de la iglesia me dijiste, “cariño, si no estás segura de esto, no te preocupes, coge el coche y vete para Madrid, yo lo arreglo todo”  🙂

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Hace cuatro años entró en nuestras vidas  como elefante en una cacharrería  la palabra maldita, “CANCER”,  en un espacio muy corto de tiempo hemos tenido que aprender a convivir con las pruebas, los sustos, los nervios, las dudas,  las palabras raras, los médicos  y operaciones, hemos superado juntos un tumor de vejiga, otro de  próstata y uno de pecho, yo creo que no hay mucha gente que tenga la suerte de decir que han ido superando tres tumores primarios diferentes.

Poco a poco hemos ido consiguiendo convivir  con cierto humor con la situación, incluso me atrevería a decir que hemos llegado a bromear con el tema entre nosotros (sobre todo tú), quitándole el hierro que desgraciadamente da la propia definición de la enfermedad.

Pero hoy hace una semana que la vida nos ha puesto otra prueba, hoy hace una semana que nos han comunicado que tenemos metástasis en el pulmón, algo que nadie se explica, pero que la tenemos, que es de lento crecimiento y tratable, pero la tenemos.  En el momento que me llamaste al móvil,  fuera de tu horario habitual  y me lo contaste, el mundo se hundió a mis pies, mientras intentaba mantener una conversación coherente contigo me estaba preguntando  ¿por qué  nosotros? ……  Aguante las lágrimas como pude, incluso bromee contigo, pero cuando  colgué me derrumbé….

He necesitado unos días de asimilación, mi cabeza tenía que poner en orden sus sentimientos, ansias y miedos,  he tenido tiempo para  recordar,  uno a uno,  los minutos que hemos pasado juntos,  cómo desde que era pequeña te he visto como el héroe que toda princesa quiere tener, capaz de salvarme de cualquier peligro,  como una mente maravillosa, súper  inteligente, todo lo que yo desconozco tú lo sabes, hasta  como un gran maestro de la vida, me has enseñado a no conformarme y luchar por lo que quiero.

Pero tras  una semana  complicada puedo afirmar que después de cuatro años de llegar el cáncer a nuestra vida me considero afortunada por tener  un padre como tú,  siempre te has mostrado fuerte, con una animo indestructible y con unas enormes ganas de vivir.

En esta “carta”  me he propuesto  decirte  tres cosas, porque ahora que soy madre  he descubierto lo difícil que resulta aprender a ser padre, (los hijos lo ponemos muy difícil)  y aunque  sé que no es el método más valiente  no me he atrevido a hacerlo cuando te tengo en frente

  1. Pedirte perdón,   por no obedecerte siempre, por mis berrinches, mis caprichos, perdón,  por no seguir siempre  tus consejos y  por los innumerables quebraderos de cabeza que te he podido ocasionar
  2. Darte las gracias por todo lo que has hecho por nosotros y sobre todo por tu sonrisa, por no estar nunca triste  o al menos no aparentarlo frente a nosotros.
  3. Y lo más importante, decirte, que  hoy que es el día  internacional contra el cáncer de pecho, y  como hemos hecho hasta ahora, esto, lo vamos a superar, lo vamos a superar juntos,  esto,  para ti no es nada más que un pequeño bache en la carretera y que en un tiempo lo almacenaremos en nuestra cabeza como un recuerdo más de las batallas que estas ganando a la palabra maldita.

Te quiero papá